La nueva carrera espacial

Nuevos y antiguos actores en una misión para explorar Marte

a la Vanguardia

img

IMÁGENES CORTESÍA DE NASA

Impresión artística del rover del programa Mars 2020 de la NASA

img

Impresión artística de la misión Tianwen-1 de China

El momento preciso. En julio, cuando la Tierra y Marte se alinearon en su punto más cercano en dos años, los líderes del sector aeroespacial de todo el mundo aprovecharon la oportunidad de explorar el planeta rojo. Naves de China, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos fueron lanzadas con éxito para buscar señales de vida anterior y posible habitabilidad en el vecino más cercano a la Tierra. Otra misión, ExoMars, de la Agencia Espacial Europea y Roscosmos de Rusia, tenía por objetivo unirse a la carrera, pero enfrentó retrasos y ahora debe esperar la siguiente alineación planetaria adecuada en 2022.

Debido a su proximidad y semejanza con la Tierra, Marte se ha vuelto la nueva frontera de la exploración espacial.

“Marte siempre ha tenido un lugar especial para quienes habitamos la Tierra”, señala Matt Wallace, Director de Proyecto Adjunto de Mars 2020 en el laboratorio de propulsión a chorro de la NASA, ubicado en Stevenson Ranch, California, EUA. Mars 2020 es un programa de USD 2.700 millones que incluye la misión Perseverance, que dejó atrás la Tierra el 30 de julio para emprender un viaje de siete meses al cráter Jezero de Marte. “La pregunta fundamental que la comunidad científica desea responder es: ¿podría haberse desarrollado vida en otro lugar que nuestro planeta?”.

Ventana de lanzamiento

Aunque el propósito sea el mismo, cada equipo de proyecto ha enfrentado sus propios desafíos. La misión a Marte de los Emiratos Árabes Unidos, con un presupuesto de USD 200 millones, es su primera iniciativa interplanetaria. Con el propósito de informar al equipo, los líderes de proyecto se hicieron asesorar por científicos de todo el mundo para definir un objetivo alcanzable: aterrizar una sonda que pasaría cerca de dos años terrícolas estudiando el clima y la atmósfera.

La misión a Marte de China también representa un hito. Si Tianwen-1 aterriza con éxito en febrero, esta nación se convertirá en la segunda que aterriza y opera un rover en el planeta después de Estados Unidos. Pero, antes de eso, el equipo debe sortear las etapas de entrada, descenso y aterrizaje. Bao Weimin, Jefe de China Aerospace Science and Technology Corporation, contó a Space News que esos “siete minutos de terror” son el reto más grande para el equipo.

A fin de tener éxito, el equipo se está basando en lecciones aprendidas de dos alunizajes, y usará paracaídas, cápsula y retrocohete para detener lentamente el Tianwen-1 antes de su aterrizaje sobre la superficie de Marte. Durante 90 días marcianos, el rover explorará Utopia Planitia, una planicie donde los científicos esperan encontrar evidencia a nivel del suelo de cuerpos de agua debajo de la superficie, los cuales se detectaron anteriormente desde la órbita. Un orbitador estudiará la atmósfera de Marte y su campo magnético durante un año marciano (cerca de dos años de la Tierra).

“Tianwen-1 orbitará, aterrizará y liberará un rover, todo en el primer intento, y coordinará las observaciones con un orbitador”, escribió el equipo en un artículo de Nature Astronomy, llamando “un avance técnico importante” a la primera prueba de esta maniobra en la historia, si resultara exitosa.

Órbita adaptada

En el caso de Rusia y la Agencia Espacial Europea, la decisión de aplazar la misión del ExoMars el 12 de marzo tuvo lugar cuando los científicos se dieron cuenta de que quedaba poco tiempo para probar los paracaídas del rover antes de la ventana de lanzamiento. El equipo también identificó fallas en el equipamiento que sostiene el módulo de descenso del rover, por lo que decidieron concretar la misión cuando Marte y la Tierra estén estrechamente alineados de nuevo.

Esperar puede haber sido fortuito dado que la pandemia mundial planteó incertidumbres en numerosos proyectos. Para la NASA se convirtió en una carrera. “Llegó un punto en el que no estaba seguro si podríamos terminar a tiempo”, dice Wallace. “No teníamos el margen para cerrar durante un mes y cumplir con la fecha de lanzamiento”.

A fin de mantenerse dentro del cronograma, creó un grupo denominado Safe at Work, cuya función era mantener a los miembros del equipo protegidos de la COVID-19 mientras seguían avanzando hacia la fecha de lanzamiento. La mitigación de riesgos rindió frutos al lograr un lanzamiento exitoso y a tiempo.

Aunque los rovers lanzados en julio aún se encuentran camino a Marte, los equipos de proyecto ya están pensando en los siguientes viajes. Estados Unidos y China esperan enviar nuevas misiones durante la próxima década.

“Marte podría ser un lugar apropiado para que los humanos establezcan un asentamiento”, afirma Wallace. “Eso siempre nos motiva a seguir”.

img

—Matt Wallace, NASA, Stevenson Ranch, California, EUA

This material has been reproduced with the permission of the copyright owner. Unauthorized reproduction of this material is strictly prohibited. For permission to reproduce this material, please contact PMI.

Advertisement

Advertisement

Related Content

Advertisement