Sand Dollar: Por establecer la primera moneda digital respaldada por el gobierno

2021 MIP #5

 
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ILUSTRACIÓN DE JOHN DEVOLLE

La población y los negocios de las Bahamas se distribuyen en cerca de 30 islas en el Caribe y el sistema bancario de la nación está tan fracturado como su geografía. Con cada vez menos bancos físicos, el gobierno debe enviar grandes sumas de efectivo a sus islas más pequeñas para que las empresas y los residentes puedan pagar sus cuentas. Pero transportar y administrar todo ese dinero físico a través de una vasta área oceánica puede resultar costoso. Además, el proceso deja a algunos residentes fuera de los servicios financieros más básicos y agrega otra capa de riesgo para las empresas, cuyo dinero físico queda vulnerable al robo.

Por eso, el Banco Central de las Bahamas lanzó un proyecto de cuatro años dirigido a crear e implementar una versión digital del dólar bahameño. En su debut en octubre de 2020, el Sand Dollar se convirtió en la primera moneda digital basada en blockchain del mundo respaldada por el gobierno.

Además de las dificultades para trasladar el dinero, el sistema financiero de las Bahamas también ha enfrentado recesiones económicas y desastres naturales en los últimos años, señaló Kimwood Mott, el Director de Proyecto a cargo de implementar el Sand Dollar en el Banco Central de las Bahamas en Nassau.

Con el Sand Dollar, los ciudadanos pueden recibir y realizar pagos electrónicos con una billetera digital en su teléfono móvil o una tarjeta de pago física que pueden administrar en quioscos de todo el país. Y dado que es emitido por un banco central, tiene las mismas protecciones financieras que la moneda de curso legal del país.

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FOTOGRAFÍA CORTESÍA DEL BANCO CENTRAL DE LAS BAHAMAS A TRAVÉS DE LINKEDIN

Necesidad de aceptación

A diferencia de las criptomonedas, que son descentralizadas y anónimas, las monedas digitales de un banco central (CBDC) son extensiones de la moneda fiduciaria emitida por el gobierno. A raíz de eso, el desarrollo y lanzamiento del Sand Dollar fue una iniciativa muy compleja que requirió del apoyo de innumerables entidades.

Luego de lanzar el proyecto en 2018, el equipo inició un piloto en 2019 utilizando 48.000 Sand Dollars en las islas de Exuma y Abaco, cuya población conjunta es de menos de 25.000 personas. Pero a medida que el equipo se acercaba a escalar el proyecto a todo el país, comenzaron a surgir obstáculos. El primer desafío del Banco Central fue convencer a los bancos comerciales, uniones de crédito, proveedores de servicios de pago (PSP) y empresas de transmisión de dinero de convertirse en instituciones financieras autorizadas (AFI) dentro de la red Sand Dollar.

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—Kimwood Mott, Banco Central de las Bahamas

Algunas instituciones consideraron que el Sand Dollar sería una amenaza para los servicios bancarios tradicionales, una alternativa de depósito que podría extraer recursos de los bancos y otras instituciones financieras. Para demostrar cómo el proyecto favorecería a toda la industria financiera en lugar de socavarla, el Banco Central se acercó personalmente a las instituciones financieras y realizó una difusión general en los medios de comunicación y las cámaras de comercio.

Los PSP fueron de los primeros en aceptar, liderados por Island Pay, una plataforma de pago digital bahameña que facilita pagos sin efectivo para comerciantes y consumidores. A los líderes de Island Pay les preocupaba inicialmente que la billetera digital del Sand Dollar compitiera con los propios servicios de la empresa.

“El Banco Central aclaró su posición: básicamente, ellos acuñan la moneda y animan a todas las instituciones financieras autorizadas a realizar transacciones en Sand Dollar”, señaló Richard Douglas, cofundador y CEO de Island Pay. “Así que adoptamos esa idea y trabajamos con ellos para integrar sus API en nuestra plataforma”.

Como parte de su apoyo, Island Pay debió mejorar su infraestructura para admitir transacciones en tiempo real, aumentar la seguridad e incorporar contingencias en caso de desastres naturales. Al separar componentes del proyecto y dividir el desarrollo en sprints, Island Pay logró acelerar el avance lo suficiente como para lanzar sus servicios de Sand Dollar seis meses después que el Banco Central.

En sus marcas, listos… aún no

El Banco Central pretendía lanzar la moneda con seis AFI, pero solo dos podrían salir al mercado a tiempo. Errores de planificación, falta de recursos y desafíos técnicos estancaron al resto mientras desarrollaban sus propias aplicaciones para comerciar con Sand Dollars.

Ante eso, el Banco Central adoptó un enfoque más práctico con las AFI rezagadas, controló sus respectivos ciclos de vida de desarrollo e incentivó el progreso, afirmó Mott. El Banco Central estableció mediados de 2021 como nuevo hito para coincidir con la adopción planificada del Sand Dollar por parte del gobierno bahameño que estaba trabajando en su propio proyecto de digitalización. La iniciativa convertiría al Sand Dollar en un medio de pago y desembolso aceptado y en un reemplazo de las transacciones solo en efectivo tradicionales.

“Lo planteamos de la siguiente forma: el gobierno es el principal distribuidor de efectivo y uno de los principales recaudadores de efectivo en la economía”, afirmó Mott. “Si su institución financiera no está dentro del ecosistema cuando se haga la conversión, perderá participación de mercado frente a los pioneros”.

El mensaje fue recibido: para septiembre de 2021, cinco AFI habían lanzado sus aplicaciones al mercado.

Escalar

A continuación, el equipo debe escalar el sistema en todas las islas, crear la infraestructura necesaria y seguir educando a ciudadanos y comerciantes sobre el valor a largo plazo de la moneda digital. Por ejemplo, Island Pay ofrece dispositivos de punto de venta para que los comerciantes puedan aceptar pagos digitales y opera una red de quioscos físicos donde los usuarios pueden convertir efectivo físico en moneda digital.

Algunas islas tienen problemas con el acceso a Internet, lo cual impide que sus comerciantes o residentes utilicen el Sand Dollar, señaló Mott. Para solucionarlo, el Banco Central está colaborando con el gobierno para planificar iniciativas como Wi-Fi gratis en las islas Out.

“Debemos reconocer que estas cosas serán obstáculos para la adopción adecuada de una CBDC en ciertos distritos”, afirmó Mott. Por eso, cuando encontramos desafíos técnicos en algún distrito, queremos asegurarnos de ir, hacer una evaluación y prestar la asistencia local necesaria”.

El Banco Central prevé un futuro en el que el Sand Dollar esté totalmente integrado en los hoteles, taxis, cruceros, atracciones y en toda la industria del turismo de las Bahamas. El impacto del Sand Dollar también podría tener un alcance global, aportando lecciones aprendidas para países como China y Suecia, que están probando monedas digitales, y para gigantes de Silicon Valley como Facebook, que han tenido tropiezos en su intento por lanzar sus propias criptomonedas.

El éxito del Sand Dollar ya ha dado lugar a colaboraciones globales. En febrero de 2021, Island Pay se asoció con Mastercard para lanzar una tarjeta de prepago que permite a los usuarios convertir Sand Dollars en dólares bahameños tradicionales para usarlos en cualquier lugar donde se acepte la tarjeta.

“Ahora la persona promedio puede obtener una tarjeta de crédito y comprar algo en Amazon, cosa que no era posible hace un año”, concluyó Douglas.

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