Burj Khalifa no es solo el edificio más alto del mundo. La estructura de 828 metros (2.717 pies) es un símbolo del nuevo Dubai, un negocio mundial y centro cultural en el corazón del Medio Oriente, ahora considerablemente menos dependiente de la explotación y producción de petróleo.
Aunque el esfuerzo del emirato por lograr la diversificación económica data de la década de 1970, fue un intenso desarrollo de la infraestructura en las décadas de 1990 y 2000 lo que catapultó a Dubai a la categoría de uno de los principales destinos turísticos de la región y un centro de finanzas, TI y logística de transporte. Dubai ahora tiene uno de los aeropuertos más activos de la región, el mayor puerto y, alzándose sobre todo lo demás como un faro mundial, el Burj Khalifa.
Los planos arquitectónicos del edificio eran ingeniosos, aunque repletos de riesgos. Skidmore, Owings & Merrill diseñó la estructura en torno a un sistema central de contrafuerte; el centro con forma de trípode se tuerce a medida que sube para aumentar la resistencia y, según los ingenieros estructurales, para aportar estabilidad cuando la parte superior sea azotada por viento a gran velocidad. El equipo de proyecto debió resolver una serie de problemas después de iniciar las obras en 2004: por ejemplo, el calor del verano que llega a los 41° Celsius (106° Fahrenheit) implicaba que el concreto se debía mezclar con hielo y vaciarse de noche para garantizar que se asentara de manera adecuada. Subir lo que terminó siendo 330.000 metros cúbicos (87,2 millones de galones) de concreto requería que primero se ideara una nueva bomba de concreto de alta presión y un sistema de filtración.
Como si estos audaces planes no fueran suficientemente complicados, los mercados financieros mundiales se desplomaron en 2008, lo que golpeó especialmente fuerte al sector inmobiliario de Dubai y puso en riesgo el financiamiento del proyecto. Para mantener el ritmo, los líderes de Dubai negociaron miles de millones de dólares estadounidenses en préstamos de emergencia de Abu Dhabi. El rascacielos cambió de nombre en honor a Khalifa bin Zayed Al Nahyan, el gobernante de Abu Dhabi y Presidente de los Emiratos Árabes Unidos.
En definitiva, después de 22 millones de horas de mano de obra, el Burj Khalifa se inauguró en 2010, nueve meses después de lo programado y superando el presupuesto original en USD 600 millones. El edificio se convirtió de inmediato en un icono a nivel mundial, la elevada representación del constante esfuerzo de Dubai por declararse un líder mundial.
Carrera hasta la cima
Hay una gran cantidad de proyectos de rascacielos enormes en curso y un par de ellos pretende quitarle la corona a Burj Khalifa como el edificio más alto del mundo.
BURJ KHALIFA Dubai, Emiratos Árabes Unidos 828 metros (2.717 pies) Finalizado: 2010
BURJ MUBARAK AL-KABIR Ciudad de Kuwait, Kuwait 1.001 metros (3.284 pies) Finalización programada: 2030
TORRE YEDA Yeda, Arabia Saudita 1.000 metros (3.281 pies) Finalización programada: 2021
SHIMAO SHENZHEN-HONG KONG INTERNATIONAL CENTRE Shenzhen, China 700 metros (2.297 pies) Finalización programada: 2024
MERDEKA PNB118 Kuala Lumpur, Malasia 644 metros (2.113 pies) Finalización programada: 2021
SIGNATURE TOWER JAKARTA Yakarta, Indonesia 638 metros (2.093 pies) Finalización programada: 2025
TORRE GRAND RAMA 9 TOWER Bangkok, Tailandia 615 metros (2.018 pies) Finalización programada: 2021