M-Pesa

Proyectos Más Influyentes: #9

img

DAVID DOREY, KENYA COLLECTION/ALAMY STOCK PHOTO

Dos mujeres realizan una transacción de mercado usando M-Pesa en Kajiado, Kenia.

A principios de la década del 2000, en Kenia, las instituciones financieras eran escasas y la población no estaba en gran medida bancarizada. Las personas comenzaron a usar los minutos prepagos en sus teléfonos móviles como una especie de moneda: intercambiaban minutos en tarjetas de llamada por efectivo o productos y servicios. Esto fue mucho antes de que la idea de la banca móvil se generalizara, antes de que los servicios como Venmo y Alipay hubieran definido un mercado. La comunidad keniata simplemente había ideado su propia solución con las herramientas que tenía a mano.

Esta fue la chispa inicial. Los intercambios informales llamaron la atención del entonces jefe de pagos mundiales de Vodafone, Nick Hughes, quien vio una oportunidad de crear una plataforma de transferencia de dinero por medio de los teléfonos móviles. M-Pesa, una asociación entre Vodafone y Safaricom, llevaría los servicios bancarios a millones de personas en Kenia y otros nueve mercados en desarrollo, entre ellos Egipto, India y Rumania, lo que alteraría esencialmente sus economías. Se convertiría en un ejemplo distintivo del avance a saltos: usar tecnología de la siguiente generación para potenciar un mercado emergente.

Lanzado en 2007, M-Pesa permitió a los clientes usar mensajes de texto simples para enviar dinero, hacer depósitos y giros, y comprar minutos de conexión. Durante los tres primeros años de servicio, los usuarios transfirieron más de USD 600.000 millones, lo que generó cerca de USD 100 millones en ingresos para Safaricom y Vodafone. Para 2019, M-Pesa tenía 31,8 millones de usuarios activos únicamente en Kenia. “La base de clientes crece cada día junto con la variedad de maneras en que se puede utilizar M-Pesa”, sostiene Chris Williamson, Director Ejecutivo de M-Pesa, Vodacom Group, una subsidiaria de Vodafone.

La idea inicial de Hughes era limitada: el plan de proyecto crearía una plataforma móvil para realizar desembolsos y pagos de préstamos de microfinanzas. Después de que su equipo obtuvo una subvención cercana a GBP 1 millón del Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (que Vodafone igualó), Hughes se reunió con el CEO de Safaricom, Michael Joseph, que aceptó con entusiasmo. Las dos empresas rápidamente aprendieron el valor de la agilidad. Un primer programa piloto reveló una mayor demanda de los consumidores por transferencias de dinero que por micropréstamos. El equipo rediseñó M-Pesa para enfocarse en las transacciones diarias. “Hicieron lo que cualquier buen equipo de proyecto ágil haría”, señala Williamson. “Crearon algo, aprendieron al lanzarlo como piloto al mercado y luego hicieron grandes cambios”.

—Chris Williamson, Director Ejecutivo, M-Pesa, Vodacom Group

Los clientes podían inscribirse con cualquier tarjeta de identificación en un quiosco M-Pesa, donde un agente los ayudaría a depositar dinero en su cuenta o cambiar dinero digital por billetes o monedas. Las transacciones se realizaban por texto, con mensajes SMS que proporcionaban la confirmación. Los reguladores exigían que Safaricom mantuviera una reserva equivalente al total del dinero que circulaba a través de la aplicación, pero en otros aspectos la empresa gozaba de una gran libertad para desarrollar una nueva infraestructura financiera.

“El gobierno keniata y el Banco Central de Kenia comprendieron el potencial de M-Pesa para revolucionar el acceso a los servicios financieros”, afirma Williamson. “Sin esa flexibilidad regulatoria, nunca hubiera salido adelante”.

Desde entonces, Kenia se ha convertido en un centro tecnológico líder en África, con tasas anuales de crecimiento del PIB cercanas al 5%. Más allá de la tecnología, el equipo de proyecto de M-Pesa también entendió el modelo cara a cara: los agentes que operan los espacios donde los clientes pueden depositar o girar dinero fueron seleccionados cuidadosamente y cuentan con una capacitación práctica previa y supervisión. “Ellos son los embajadores de la marca y educadores del cliente más importantes, y tienen el papel de sucursales bancarias de fácil acceso para todos nuestros clientes”, explica Williamson.

Hoy M-Pesa ha evolucionado para convertirse en una solución completa de servicios financieros. Los usuarios aún pueden realizar pagos pequeños y cambiar efectivo, pero también pagar cuentas, recibir el pago de salarios y subvenciones sociales, y acceder a préstamos y productos de ahorro ofrecidos en asociación con bancos locales. Hoy se califica como la principal aplicación de servicios financieros de África y procesa 11.000 millones de transacciones cada año.

“Era un gran modelo que se ajustaba a Kenia y a otros mercados africanos”, afirma Williamson.

img

Fuentes: African Central Bank and FSD Kenya, Safaricom

This material has been reproduced with the permission of the copyright owner. Unauthorized reproduction of this material is strictly prohibited. For permission to reproduce this material, please contact PMI.

Advertisement

Advertisement

Related Content

Advertisement