Cada año, más de 10 millones de personas conducen o caminan para cruzar el Puente Golden Gate en San Francisco, California, EUA. Sin embargo, para algunos, el motivo no es ver las vistas panorámicas del Área de la Bahía y del Océano Pacífico. Cerca de 30 personas al año saltan a su muerte desde el conocido puente de suspensión —convirtiéndolo en uno de los principales sitios de suicidios del mundo.
Después de años de investigación, un equipo de proyecto desarrolló un elemento disuasivo que espera ayude a salvar numerosas vidas. Al concluirse en 2021, la iniciativa de US$211 millones del Golden Gate Bridge, Highway and Transportation District entregará una red de seguridad de acero inoxidable única en el mundo. Poner en su lugar una barrera consistió en más que solo una proeza técnica: exigió lograr el apoyo de los interesados públicos a un cambio estético a la icónica y preciada estructura.
“La esperanza es que estos suicidios bajen a cero”, indicó Denis Mulligan, Gerente General del distrito donde se ubica el puente, a San Francisco Chronicle.
Forma y función
En 2006 el equipo de diseño comenzó a estudiar los sistemas disuasivos de suicidios en estructuras altas de todo el mundo. Encontraron que las redes de acero horizontales y los cercos verticales eran efectivos a la hora impedir los suicidios. “Nuestra investigación reveló que la barrera debe ser una fuente de fricción entre la intención de las personas de saltar y su capacidad efectiva de hacer esto”, dice Ewa Bauer-Furbush, Ingeniera Jefe del Golden Gate Bridge, Highway and Transportation District, en San Francisco.
La red de seguridad se colgará 6 metros (20 pies) por debajo del paso peatonal del Puente Golden Gate.
FOTOGRAFÍA CORTESÍA DEL GOLDEN GATE BRIDGE, HIGHWAY AND TRANSPORTATION DISTRICT
El equipo decidió fabricar la red de acero inoxidable de grado marino —una persona que salta sobre la red podría resultar gravemente herida, pero no morir. “Confrontados con el potencial de lesión, es más probable que las personas no salten”, señala.
Sin embargo, los diseños potenciales crearon discordia entre los interesados públicos que se oponían a cualquier sistema que obstaculizara las vistas desde y hacia el puente. Cuando se presentaron las alternativas a la comunidad del Área de la Bahía de San Francisco, los residentes en definitiva prefirieron un sistema de red más costoso, pero menos visible, que se integraba al puente sin obstruir las vistas panorámicas.
“El gris acero de la red es como el agua de más abajo, por lo que la red se funde con su entorno natural. Los puntales que se extienden hacia los lados del puente para sostener la red se pintarán del mismo color que el famoso tono de ‘naranja internacional’ del puente”, indica Bauer-Furbush. Al terminarse, la red se extenderá hasta una distancia de 6 metros (20 pies) del puente y estará colgada 6 metros debajo del paso peatonal.
Barreras finales
Incluso con el apoyo del público, el equipo del proyecto todavía enfrenta enormes obstáculos técnicos. Con una superficie de 35.768 metros cuadrados (385.000 pies cuadrados), será la red de seguridad horizontal más grande jamás construida en un puente de EUA. Tomó tiempo adicional que el equipo comprendiera la complejidad real del diseño, la ingeniería y la construcción del proyecto, como trabajar con equipos pesados a 76 metros (250 pies) de altura sobre el nivel del agua.
A pesar de la estimación preliminar de US$66 millones, el equipo determinó que el presupuesto del proyecto en realidad sería tres veces mayor. El Departamento de Transporte de California y otros financiadores locales y estatales no podían cubrir la totalidad del presupuesto, por lo que el equipo acudió a la Administración Federal de Carreteras. Eso exigió que el equipo solicitara al Congreso de EUA que modificara una ley que prohibía el financiamiento federal de sistemas de disuasión de suicidios.
Aunque la construcción comenzó el año pasado, las actividades del proyecto deben coordinarse con la operación continua del puente y las tareas de mantenimiento de forma que el puente nunca deje de prestar servicio. Eso significa, por ejemplo, que los miembros de equipo del proyecto deben trabajar de noche, lo que constituye un pequeño, aunque valioso, sacrificio.
“A pesar de las condiciones difíciles, nuestro equipo se siente continuamente alentado por el valor que el proyecto aportará a la hora de evitar cientos de muertes en el futuro”, afirma Bauer-Furbush. “El Puente Golden Gate es un lugar de belleza y contemplación, pero también es considerado un lugar de aflicción para muchos, y lo ha sido durante demasiado tiempo”. —Novid Parsi
—Ewa Bauer-Furbush, Golden Gate Bridge, Highway and Transportation District, San Francisco, California, EUA